La sombra de la incertidumbre planea sobre la Canarinha de cara al Mundial 2026. Neymar Jr., el símbolo eterno de la selección brasileña, enfrenta uno de los momentos más delicados de su carrera a sus 33 años, mientras el cuerpo médico de la Seleção trabaja contrarreloj para devolverlo a plenitud física antes del torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
La preocupación no es menor. El astro nacido en Mogi das Cruzes ha acumulado a lo largo de su carrera una lista de lesiones que haría temblar a cualquier entendido del fútbol. Según datos recopilados por medios especializados, el delantero ha sufrido más de diez lesiones significativas desde su llegada al fútbol europeo en 2013, muchas de ellas relacionadas con su zona media-baja del cuerpo, particularmente tobillos y muslos.
La trayectoria de Neymar con la camiseta amarilla es impresionante pero también está marcada por la adversity. Con 79 goles en 128 partidos con la selección absoluta, se ubica como el máximo goleador histórico de Brasil, superando hace años a leyendas como Romário y Pelé. Sin embargo, su presencia en los Mundiales ha estado plagada de infortunios. En Brasil 2014, sofreu uma lesão nas costas que lo dejó fuera de la semifinal contra Alemania, aquel histórico 7-1 que marcó un antes y un después en el fútbol brasileño. En Rusia 2018, llegó mermado y Brasil cayó en cuartos de final ante Bélgica. En Qatar 2022, una lesión en el tobillo derecho durante la fase de grupos lo obligó a perderse dos partidos antes de regresar para los octavos, donde la Canarinha fue eliminada por Croacia en penales.
El dolor de cabeza para el seleccionador Dorival Júnior se intensifica cada día que pasa sin un parte médico favorable. Desde medios como ESPN Brasil y Folha de S.Paulo se ha informado que el entorno del jugador mantiene comunicación constante con el cuerpo técnico, aunque las fuentes oficiales de la CBF mantienen un hermetismo que alimenta todo tipo de especulaciones.
La situación cobra mayor relevancia si se considera el contexto histórico. Brasil no alza un trofeo de campeón del mundo desde 2002, cuando Ronaldinho, Rivaldo y Ronaldo el Fenómeno conformaban un tridente irrepetible. Desde entonces, la Canarinha ha llegado a tres semifinales y dos cuartos de final sin lograr el ansiado hexa. Neymar representa la última esperanza de una generación que busca terminar con más de dos décadas de sequía.
Desde España, los medios deportivos siguen con atención la evolución del caso. La relación de Neymar con LaLiga es profunda: sus temporadas en el Barcelona entre 2013 y 2017 lo convierten en una figura querida por millones de aficionados españoles que pudieron disfrutar de sus jugadas imposibles en el Santiago Bernabéu y el Camp Nou. El diario Marca dedicó ayer una nota completa a su situación, destacando que «la ausencia del 10 sería un golpe fatal para las aspiraciones sudamericanas».
El problema central radica en la acumulación de desgaste. Tras dejar el Paris Saint-Germain en 2023, Neymar fichó por el Al-Hilal de Arabia Saudí, un equipo con ambiciones crecientes pero que no ha logrado darle la continuidad competitiva necesaria. Las estadísticas de su paso por el club saudí revelan apenas 7 goles en 16 partidos, números muy por debajo de su rendimiento habitual, atribuidos en gran medida a las lesiones que han truncado su estancia en Medio Oriente.
Los escenarios posibles mantienen en vilo a los seguidores. En el mejor de los casos, Neymar se recuperaría completamente y llegaría al torneo como titular inamovible del once inicial. En el peor, Dorival tendría que reacomodar toda su estructura ofensiva, algo que никак no estaba en los planes originales del cuerpo técnico.
La pregunta que circula en los corrillos del fútbol latinoamericano es inevitable: ¿podrá Brasil aspirar al título sin su estrella? La respuesta, por ahora, permanece suspendida en el aire, como los dribblings imposibles que fizeram del camisa 10 uno de los jogadores mais emocionantes da história do futebol. Lo único cierto es que el reloj sigue corriendo y la cuenta regresiva para el Mundial 2026 no perdona a nadie, ni siquiera a los genios.