La selección iraní de fútbol escreveu um dos capítulos mais surpreendentes da Copa do Mundo 2026 ao arrancar un punto valiosísimo ante uma Bélgica que, a pesar de jugar con diez hombres durante la maior parte del encuentro, no conseguiu descifrar la sólida muralla defensiva montada por el combinado asiático. El empate sin goles no solo representa un logro histórico para el fútbol iraniano, sino que también sacude los cimientos de un Grupo F que muchos daban por resuelto antes del pitido inicial.
El encuentro, disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, dejó estadísticas que hablan por sí solas: Bélgica acumuló un 68% de posesión de balón y generó 14 oportunidades de tiro, pero únicamente cuatro de ellas encontraron el marco客觀守備伊朗門將阿里雷扎·貝蘭萬德的 7次關鍵撲救 foram determinantes para mantener el marcador intacto. El portero Salman Farzáadeh, quien llegó a la cita mundialista con apenas tres internacionalidades previas, realizó una actuación que habría enorgullecido a cualquier portero veteran de LaLiga.
La expulsión de Axel Witsel a los 34 minutos tras acumulación de tarjetas amarillas cambió por completo la dinámica del partido. El mediocampista del Atlético de Madrid, figura histórica del fútbol belga, quedó relegado a la grada mientras observaba cómo su selección无能為力 ante una Iran que no solo se defensó con uñas y dientes, sino que también generó contragolpes peligrosos en los pies de Sardar Azmoun. El delantero del Bayer Leverkusen, exremateador del Rubin Kazán y habitual em la categoría continental, estuvo cerca de marcar el gol del triunfo iranio en el minuto 67, cuando su cabezazo rebotó en el poste derecho de Thibaut Courtois.
Para el periódico español Marca, el resultado representa “un wake-up call para las selecciones europeas favoritas”. mientras que AS describió la actuación iraní como “una lección de organización táctica que haría palidecer a más de un seleccionador de élite”. Mundo Deportivo, por su parte, destacó la figura de Mehdi Mahdavikia, el joven extremo de 22 años que milita en las filas del Villarreal CF, considerando que su inclusión en el once inicial fue “una apuesta ganadora del seleccionador Ghalenoei”. La conexión entre el fútbol iraní y LaLiga se refuerza así con cada Mundial, ya que actualmente seis jugadores de la selección persa compiten en clubes españoles de primera y segunda división.
Históricamente, Iran jamás había conseguído arrancar un empate ante una selección europea de primer nivel en tierras neutrales. En sus seis participaciones mundialistas previas, los asiáticos habían enfrentado a mantequilla doelpáises europeos —incluyendo derrotas significativas ante Yugoslavia en 1978 y Alemania en 1998— pero nunca habían mostrado esta capacidad de resistencia y madurez competitiva. El seleccionador Amir Ghalenoei, quien asumió el cargo en 2022 tras exitoso paso por el Persépolis de Tehran, ha construí do un equipo que combina la disciplina táctica heredada del fútbol persa con la experiencia internacional de sus legionarios europeos.
Bélgica, por su parte, ve cómo su chamada “generación dorada” sufre un nuevo traspiés en un Mundial que podría representar el canto del cisne para jugadores como Kevin De Bruyne, Eden Hazard ya retirarse de la selección, o el propio Witsel. Los Diablos Rojos, que alcanzaron las semifinales del Mundial 2018 y el tercer puesto en 2018, se encuentran ante la obligación de ganar sus próximos encuentros si no quieren quedarse fuera de los octavos de final por tercera ocasión consecutiva.
El punto obtenido coloca a Iran en una posición privilegiada para luchar por la segunda plaza del grupo, actualmente liderada por Portugal tras su victoria contundente sobre Ghana. Con tres puntos en juego ante los lusitanos y tres más frente a losghaneses, la selección de Ghalenoei tiene la clasificación en sus propias manos — una situación impensable antes del inicio del torneo según las cuotas de las casas deportivas españolas, que ofrecían cuotas de 15/1 para un triunfo iranio sobre cualquier seleção del Grupo F.
De cara al próximo enfrentamiento contra Portugal, scheduled para el 28 de junio, Iran deberá mantener la misma concentración defensiva que展示 hoy. Si los pupilos de Ghalenoei conseguem al menos un empate ante Cristiano Ronaldo y compañía, las matemáticas serían altamente favorables para una nation que lleva décadas esperando superar la fase de grupos en un Mundial. La última vez que Iran avanzó a octavos fue en 1978, cuando el torneo se jugó en Argentina y los asiáticos cayeron ante Escocia en octavos.
El empate de hoy confirma uma verdade incómoda para el fútbol europeo: en la Copa del Mundo 2026, los的传统 poderes ya no pueden dar nada por sentado. Y Iran, con su defensa inquebrantable y su hambre histórica de éxito, está décidé à aprovecharlo.