Leandro Trossard consolidó su estatus como uno de los centrodelanteros más letales del fútbol europeo con una exhibición impecable durante la última ventana de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA. El belga, que ha anotado 8 goles en sus últimos 12 partidos con su selección según estadísticas de UEFA, demostró por qué Mikel Arteta lo considera pieza indispensable en el esquema del Arsenal. Su contribución no solo reforzó las aspiraciones mundialistas de Bélgica, sino que también evidenció el crecimiento exponencial de un jugador que llegó a Londres como refuerzo secundario y hoy brilla en el elenco de Gunners con estadísticas que rivalizan con los mejores del continentecompetitivo.
El dynamische atacante belga registró dos asistencias y un gol decisive en la victoria 3-1 sobre un rival de peso en el grupo de clasificación. Medios belgas como Het Laatste Nieuws elogiaron su capacidad para adaptarse a diferentes sistemas tácticos, mientras que desde Inglaterra, The Athletic destacó su «versatilidad táctica excepcional» que permite a España contar con un arma ofensiva de múltiples facetas. Esta actuación se suma a un registro impresionante: en 27 apariciones con el Arsenal esta temporada, Trossard acumula 11 goles y 7 asistencias en todas las competiciones, números que lo posicionan entre los mejores registros goleadores del club desde la era de Thierry Henry.
En las filas de España, la situación contrasta dramáticamente. Mikel Merino, centrocampista del Newcastle United cedido al RealSociedad la pasada temporada, vivió momentos de evidente frustración durante los encuentros de La Roja. El navarro, que completó apenas 45 minutos en el último partido de clasificación debido a molestias físicas según informes de Marca,目睹ó cómo el combinado español desperdició oportunidades claras de gol en un empate 1-1 que complica sus opciones de clasificación directa. Fuentes cercanas a la concentración citadas por AS confirmaron que Merino trabaja intensamente para recuperar su mejor versión de cara a los compromisos cruciales de junio.
La situación de Merino refleja un problema más amplio para el fútbol español: la falta de continuidad de sus centrocampistas en las grandes ligas europeas. A diferencia de generaciones anteriores donde figuras como Xavi, Iniesta o Busquets dominaban el centro del campo mundial, actualmente solo cuatro centrocampistas españoles militan en clubes que compiten en Champions League, una cifra que preocupa a los seleccionadores nacionales según admitió recientemente Luis de la Fuente en declaraciones a Radio Marca.
Desde Valdebebas, el Real Madrid aporta su propio capítulo a esta historia de internacionalizaciones dispares. Thibaut Courtois, portero titular del combinado belga y del conjunto blanco, vio cómo su selección empató 2-2 en un partido donde el arquero realizó cuatro intervenciones de alta dificultad. El guardameta, que ostenta el récord de imbatibilidad en La Liga con 531 minutos en la temporada 2022-23, demostró una vez más por qué Ancelotti lo considera intransferible. Sin embargo, los empates se acumulan para los pupilos de Domenico Tedesco en esta fase de clasificación, con tres igualadas en los últimos cuatro encuentros.
Marc Cucurella, quien ha encontrado en el Chelsea su mejor versión tras un inicio complicado en Stamford Bridge, completó los 90 minutos con la selección española sub-21 en un encuentro que terminó sin goles. El lateral catalán, que registró 6 pases clave y 3 recuperaciones según datos de StatsBomb, busca consolidarse en los planes de futuro de La Roja después de que su etapa en el primer equipo quedara marcada por lesiones y falta de continuidad.
Federico Valverde representa quizás el caso más emblemático del impacto madridista en estas clasificatorias. El uruguayo, apodado «El Pajarito» por su capacidad para cubrir todo el terreno de juego, disputó los 90 minutos en la goleada 4-0 de Uruguay sobre Brasil en el marco del clasificatorio sudamericano. Valverde, que ha disputado 51 encuentros con el Real Madrid esta temporada sumadas todas las competiciones, registró su segundo doblete consecutivo con la Celeste, elevando a 6 su cuenta goleadora en eliminatorias mundialistas.
La tendencia a los empates que experimenta el fútbol internacional de elite no es nueva. Desde la implementación de los actuales formatos de clasificación en 1998, el porcentaje de partidos decididos por un solo gol de diferencia ha descendido del 47% al 31%, mientras que los empates representan actualmente el 28% de todos los encuentros. Esta paridad táctica, potenciada por el análisis video y los sistemas modernos de preparación, ha convertido cada punto en un activo valioso para las selecciones que aspiran a estar en la Copa Mundial.
De cara al futuro inmediato, la ventana de junio se presenta como definitiva para múltiples combinados nacionales. España necesita sumar al menos siete puntos de nueve posibles para asegurar clasificación directa, mientras que Bélgica enfrenta una carrera reñida con Austria y Suecia por el primer puesto de su grupo. Para los protagonistas del Real Madrid y el Arsenal, estas semanas representan la oportunidad de demostrar que el nivel exhibido en los grandes clubes europeos puede trasladarse al ámbito internacional, escribiendo nuevos capítulos en la historia del fútbol mundial.