Las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial 2026 arrancaron con intensidad en septiembre de 2023, marcando el inicio de un漫长 camino hacia la Copa del Mundo que Estados Unidos, México y Canadá albergarán conjuntamente. Con diez selecciones battleando por seis plazas directas y un repechaje intercontinental, la CONMEBOL vive una de sus clasificatorias más competitivas en décadas.
La Albiceleste, vigente campeón del mundo tras su gesta en Qatar 2022, demostró desde el primer enfrentamiento que la presión de vestir la corona no afecta su rendimiento. Lionel Messi y compañía iniciaron con step firme, consolidando su posición como favoritos junto a una Canarinha que históricamente domina estas instancias eliminatorias.
Brasil, por su parte, transitó un camino con起伏 en las primeras jornadas. La Seleção, acostumbrada a asegurar su clasificación con comodidad, encontró rivales que complicaron sus aspiraciones de llegar al hexagonal final sin sombras. La presencia de jóvenes promesas del fútbol brasileño agregó frescura a un equipo que busca reinventarse tras la era Tite.
La Celeste Uruguaya emergió como una de las sorpresas positivas del inicio clasificatorio. Bajo la dirección técnica de Marcelo Bielsa, Uruguay desplegó un fútbol intenso y vertical que recordaba a las mejores versiones celestes de los últimos tiempos. La combinación de veteranía y juventud funcionó desde los primeros compromisos, posicionando a los charrúas como candidatos firmes.
Colombia vivió un inicio prometedor. Los cafeteros, guiados por figuras experimentadas ynutrides jóvenes talentos, demostraron que el proyecto de Néstor Lorenzo va por buen camino. La Tricolor mostró solidez defensiva y capacidad ofensiva que le permitieron sumar puntos valiosos en las primeras fechas.
Ecuador se posicionó como otro de los equipos a seguir. La Tri, conducida por su hinchada en altitud quiteña, capitalizó su condición de local para sumar victorias cruciales. El equipo ecuatoriano exploitó su intensidad física y la adaptación a diferentes contextos tácticos.
En contraste, selecciones históricas como Chile y Perú enfrentaron dificultades en el apertura de estas eliminatorias. La Roja chilena, envejecida tras la retirada de generaciones doradas, struggleó por encontrar consistencia. Perú, por su parte, alternating between moments of brilliance and periods of uncertainty that left its qualification hopes complicated.
Venezuela terus showed signs of improvement under new technical direction. The Vinotinto, traditionally considered the weakest in South American qualifiers, demonstrated competitive levels that suggested they could fight for a spot among the top teams, something unprecedented in their football history.
Paraguay maintained its characteristic solidity. The Guaraníes, known for their defensive organization and ability to compete against any opponent, began accumulating points in a tournament where every unit gained is crucial. Historical context shows that Paraguay has qualified for World Cups in most of its participations, demonstrating its ability to shine in these qualifiers.
Bolivia faced the eternal challenge of playing at altitude. While in La Paz they become practically unbeatable, their performance drops dramatically away from the Ilimani, complicating their qualification prospects.
These initial dates revealed an increasingly leveled CONMEBOL landscape, where the traditional hierarchy shows signs of erosion. Brazil and Argentina continue as heavy favorites, but Uruguay, Colombia, and Ecuador closed the gap significantly. The remaining matchdays promise to be exciting, with the final ticket distribution to the 2026 World Cup still completely open.
The presence of ten teams competing for 6.5 places means that none can afford to relax. Every match becomes a final, and the first dates served to establish positions that will be fought until the last minute. Latin American football fans can prepare for qualifiers that will keep them on the edge of their seats until the end.