La selección alemana de fútbol comenzó su andadura en el Mundial 2026 con una victoria sufrida pero contundente, remontando un gol en contra para imponerse 2-1 a Costa de Marfil en un partido que mantuvo en vilo a los aficionados desde el pitido inicial hasta el final.
Los elephanticos, como se conoce a la selección marfileña, se adelantaron en el marcador durante los primeros minutos del encuentro, aprovechando un despiste en la defensa alemana que capitalizó su delantero estrella con un remate preciso que superó al portero Manuel Neuer. Este tanto inicial generó cierta alarma en el bando europeo, que llegaba al torneo con la obligación de demostrar su candidatura al título tras una actuación decepcionante en la última edición.
Sin embargo, la Mannschaft demostró el carácter que la ha caracterizado históricamente en las grandes citas del fútbol mundial. El centrocampista del Real Madrid, que ha consolidada su posición como pieza fundamental del mediocampo germano, orquestó la reacción con passes precisos y una visión de juego que desarmó la defensa africana. Su asistencia en el minuto 34 encontró al delantero del Bayern de Múnich, quien empató el encuentro con un cabezazo impecable que dejó sin opciones al guardameta marfileño.
La estadística refleja la dominación alemana durante la segunda mitad: possession del 68 por ciento, 14 disparos a puerta y un Expected Goals (xG) de 2.3 frente a apenas 0.8 de su oponente. Estos números ilustran claramente la superioridad del combinado que dirige Hansi Flick, quien desde el banquillo gestionó los cambios con maestría para mantener el ritmo ofensivo.
El gol de la victoria llegó en el minuto 67, cuando un disparo desde fuera del área, tras un rechace del portero tras un tiro de falta, encontró el fondo de las redes con un ángulo imposible. El estadio inteiro explotó en celebraciones, y los medios españoles como Marca y AS no dudaron en calificar la actuación de “remontada característica de las grandes selecciones alemanas”.
Costa de Marfil, que llegaba a este Mundial con ilusión tras clasificarse por sexta vez en su historia, no pudo repetir las gestas de 2006, cuando alcanzó los cuartos de final. Su seleccionador reconoció tras el partido que “el equipo aprendió lecciones importantes de este partido ante un rival de máximo nivel”.
El contexto histórico favorece a Alemania en estas circunstancias. Desde 1954, la selección germana ha completado 17 remontadas en fases de grupos de Mundiales, manteniendo una racha de 14 victorias en partidos donde recibió primero. Esta mentalidad de nunca rendirse ha sido objeto de análisis en Mundo Deportivo, que destacó cómo los jugadores germanos mantienen la calma incluso cuando el marcador no les favorece.
De cara a sus próximos compromisos en la fase de grupos, Alemania enfrentará a selecciones de calibre similar, donde la victoria de hoy ofrece confianza pero también deja lecciones tácticas por corregir. La BBC Sport y medios internacionales coincidieron en señalar que la fragilidad defensiva en los primeros minutos debe ser atendida antes de medirse a oponentes más peligrosos.
El seleccionador Hansi Flick compareció en rueda de prensa con cautela optimist. “Nos enfrentamos a un equipo físicamente fuerte y bien organizado. La reacción del equipo tras el gol en contra demuestra el carácter de este grupo. Tenemos trabajo por hacer, especialmente en la concentración defensiva durante los primeros compases del partido”, declaró el técnico bávaro.
Para los aficionados latinoamericanos y españoles que seguían el encuentro, la presencia de jugadores de LaLiga en el once alemán añade un atractivo adicional. Tres de los once titulares mililan en equipos de la competición española, lo que explica el interés particular de los medios nacionales en el rendimiento de la Mannschaft.
Con este resultado, Alemania se posiciona favorablemente en el grupo, aunque el camino hacia las fases eliminatorias aún exige más victorias. El Mundial 2026 continúa su curso, y la actuación de hoy confirma que las_selectiones históricas no deben ser subestimadas, menos aún cuando se trata de un combinado con la tradición y el hambre de títulos que caracteriza a Alemania.